Menstruación y anticonceptivos

Una perspectiva más amplia de la fertilidad tiene en cuenta otros factore, además de tener un hijo biológico. La fertilidad es una relación a largo plazo con uno mismo, más que una condición física.

Una de las mayores preocupaciones de las mujeres en las últimas décadas ha sido la salud reproductiva, que está estrechamente relacionada con el uso de anticonceptivos. Desde la antigüedad, la gente ha buscado y aprendido formas de evitar el embarazo. Por ejemplo, los egipcios perfeccionaron la gestión del ciclo lunar y la herboristería anticonceptiva.

Millones de mujeres han tenido la libertad de elegir el momento adecuado para tener hijos, si así lo desean, así como de disfrutar de la sexualidad sin preocuparse por el embarazo cuando no es el momento ideal, gracias a una nueva era de tecnologías anticonceptivas que surgieron en el siglo anterior.

La importancia de seguir nuestro ciclo menstrual

Cuando una mujer utiliza anticonceptivos hormonales, su ciclo menstrual sufre una serie de cambios a los que deben prestar atención, ya que su sangre menstrual contiene información sobre los procesos de nuestro ciclo fértil.Además, deben entender cómo funciona el método anticonceptivo que eligen, también es crucial porque así podrán comprender cómo cambia nuestro ciclo menstrual y, en consecuencia, elegir la mejor opción para nosotras.

¿Cómo afecta el uso de anticonceptivos hormonales en la sangre menstrual?

Las mujeres tienen ciclo reproductivo que es un sistema complejo que varía mes a mes y que les proporciona información vital sobre su cuerpo y su asimilación ambiental. Los anticonceptivos hormonales, como los anticonceptivos orales, suprimen este ciclo natural porque contienen hormonas sintéticas (progestina y estrógenos), que engañan al ovario orquestando una falsa ovulación al inhibir la maduración del óvulo. Como resultado, el endometrio sigue desarrollándose y se libera en forma de menstruación, pero el ciclo natural no se completa.